miércoles, 28 de diciembre de 2011

Política secuestrada


Nos parece que los ciudadanos tienen que recuperar la política de quien la tiene secuestrada. La política está secuestrada por los grandes partidos políticos, en el sentido de que el control que tienen los ciudadanos respecto a sus cargos electos es absolutamente nulo. No es control previo, ni posterior; es, sencillamente, nulo. Los cargos políticos se deben a las estructuras de los partidos. No hay nada más antidemocrático que eso, porque un cargo público se debe a los ciudadanos que le han elegido. Los partidos políticos te ponen en las listas, te convierten en candidato; pero en diputado, en senador o en concejal te convierten los ciudadanos. Y aquí, en España, una vez que han votado, se acabó la historia. Una vez que los ciudadanos votan, el cargo electo se convierte en algo "al servicio de...". Los partidos políticos incluso creen que les pagan ellos el sueldo a los concejales, a los senadores y a los diputados.


Rosa Díez en el discurso de presentación oficial de UPyD.

lunes, 26 de diciembre de 2011

Meritocracia


Estoy, naturalmente, por la igualdad de oportunidades, ¡sólo faltaría! Pero creo en el mérito y en la seleccción. El que no vale, a la cola. O a la puta calle.


Albert Boadella, en el discurso de presentación oficial de UPyD.

Piadosas mentiras


También muchos nietos e hijos de franquistas, que disfrutaron de las ventajas de prohijamiento del régimen, se convirtieron en socialistas o izquierdistas consagrados a acosar a la "derecha extrema", según la consigna del Gobierno del presidente Zapatero, uno de ellos. El número de franquistas y de personas absolutamente pasivas contra la dictadura que se han fabricado luego un exigente y admirable pedigrí democrático es muy alto, conducta corriente, por otra parte, en las sociedades en transición a la democracia; ocurrió en Alemania, Italia, Francia, Bélgica y Holanda. De creer a sus habitantes, en los dos primeros apenas hubo nunca nazis o fascistas convencidos, y en los otros tres todos fueron resistentes empecinados, desconociéndose no ya el colaboracionismo, sino la mera pasividad. Piadosas mentiras.


Movimientos cívicos, CARLOS MARTÏNEZ GORRIARÁN

viernes, 23 de diciembre de 2011

Sin ningún problema


¿Tiene sentido que todas las competencias que hoy son exclusivas del estado sigan siéndolo o hay alguna que podría estar en las autonomías, o incluso en los municipios?. Y lo mismo de abajo-arriba. Como han hecho en Alemania, sin ningún problema.


Rosa Díez en el discurso de presentación oficial de UPyD.

Los símbolos


Los símbolos. Bueno, hay gente que siente más emoción ante los símbolos, ante una bandera, un himno, etc. Y hay otros que nos sentimos menos emocionados. Pero claro, cuando uno defiende, por ejemplo, la bandera, y dice que la bandera tiene que estar en las instituciones, en los edificos públicos, etc., no lo hace porque uno quiere sentir una enorme emoción al pasar por la calle rodeado de banderas, sino porque esas banderas representan las libertades públicas que cada uno tiene como ciudadano. Y yo quiero ver la bandera porque eso quiere decir que allí van a defender mis libertades públicas. Dónde esté la bandera, se me va a defender a mí como ciudadano. Por eso quiero ver la bandera. Y el que no quiere poner la bandera, es porque no va a defender mis libertades, las va a conculcar. Entonces, si yo me preocupo al no ver banderas, no es por una cuestión estética, ni por una cuestión emotiva, sino porque en los lugares a los que yo debería acudir para que defendieran mis derechos ya me avisan de que no los van a defender y por eso no pone la bandera.


FERNANDO SAVATER en el discurso de presentación oficial de UPyD.

martes, 20 de diciembre de 2011

Ser progresista


Nosotros preferimos hablar de progresismo en vez de izquierda o derecha. Ser progresista es luchar contra las tiranías que pisotean la demcoracia formal, así como contra la miseria y la ignorancia que imposibilitan la democracia material. Y ni los actuales partidos de izquierdas ni los de derechas tienen el monopolio del progresismo, aunque ambas tradiciones políticas han contribuido a él. A nosotros nos gustaría ser capaces de aprovechar los elementos positivos de unos y de otros, pero sin tener que cargar con sus prejuicios y resabios reaccionarios, que existen en los dos campos. No denunciamos que los partidos actuales lo hagan todo mal, sólo señalamos que ninguno lo hace tan bien como para que debamos renunciar a buscar alguna alternativa mejor. Ser progresista, además, significa creer que la actividad política puede y debe mejorar las condiciones de nuestra vida como colectividad: a algunos no les interesa la política más que como medio para defenderse del Estado, pero nosotros queremos logar por medio de la política un Estado que nos defienda mejor a todos.


Manifiesto fundacional de UPyD

Una hermosa aventura


"Movilizar a esos jóvenes, convencerlos de que luchar por la unidad española es una hermosa aventura. Una hermosa aventura que puede identificarse con la aventura de la libertad, de la coexistencia pacífica y del rechazo de la violencia y del terror".


Mario Vargas Llosa en el discurso de presentación oficial de UPyD.

Ése es el peligro


Hace relativamente pocos días, un par de semanas quizá, salió en la prensa una noticia que decía que unos investigadores de la Universidad de Nueva York habían descubierto que las neuronas de las personas de izquierdas funcionan de una forma distinta que las neuronas de las personas de derechas. ¡Ya es decubrir cosas! El cerebro de las personas de izquierdas funcionan de manera distinta que el cerebro de las personas de derechas. A mí esto me interesa, pero no me preocupa. Mientras funcionen las neuronas y el cerebro, vale. l problema son laspersonas que, cuando ya han decidido que son de izquierdas o de derechas, dejan las neuronas, dejan el cerebro y ya no vuelve a funcionarles la cabeza nunca más. Ése es el peligro.


Fernando Savater en el discurso d epresentación oficial de UPyD.

Democratizar los partidos


Sé también que para cambiar la política, para regenerarla, hay que cambiar los partidos políticos. Si no se democratizan los partidos, si no se abren, si a sus militantes no se les reconocen efectivamente los mismos derechos que la Constitución nos reconoce como ciudadanos, los vicios partidarios repercutirán en nuestras instituciones democráticas que, al fin y al cabo, se forman a partir de las listas que elaboran los partidos políticos. Y la calidad de nuestra democracia se verá afectada. Y la desafección entre la ciudadanía y la política crecerá cada vez más. Y los profesionales de la política ejercerán el poder sin ningún tipo de control. Regenerar la política es devolver a los ciudadanos el control sobre los políticos, sobre los cargos electos; regenerar la democracia es rescatar la politíca del secuestro al que las estructuras de los partidos la tienen sometida.


ROSA DÍEZ

lunes, 19 de diciembre de 2011

Medidas de progreso


"Yo, por ejemplo, que me considero un liberal, me siento cerca del Partido Popular en lo que son propuestas económicas, me parecen las más modernas y las mejores para un país. Y, desde luego, me siento cerca en su defensa de la unidad española y en sus críticas a quienes quisieran destruirla. Pero no me siento representado, en absoluto, en actitudes conservadoras reticentes por ejemplo al laicismo, a la separación de la Iglesia y el Estado, a la creación de una sociedad laica que me parece un enorme progreso respecto a cualquier sociedad confesional. Como liberal, yo creo que medidas como la despenalización del aborto, los matrimonios gays, el derecho de las parejas homosexuales a adoptar niños, son medidas de progreso que aumentan la libertad y los derechos humanos en España y, por lo tanto, no me puedo sentir representado por un partido que rechaza esas reformas".


MARIO VARGAS LLOSA

miércoles, 14 de diciembre de 2011

martes, 13 de diciembre de 2011

Somos...

"Somos lo que hacemos para cambiar lo que somos..."


EDUARDO GALEANO